LA PERSPECTIVA DE LA DEMOCRACIA
ELECCIONES 2017
Se celebraron 21 elecciones para la renovación de gobernadores de diversos estados.
Trece estados ganaron las oposiciones, y en ocho de ellos se mantuvo en el gobierno el mismo partido
Estados en donde ganó la oposición
Aguascalientes
Chihuahua
Durango
Guerrero
Michoacán
Nuevo León
Oaxaca
Querétaro
Quintana Roo
Sinaloa
Sonora
Tamaulipas
Veracruz
Estados en donde se mantuvo el mismo partido
B.C Sur
Campeche
Colima
Hidalgo
Puebla
San Luis Potosí
Tlaxcala
Zacatecas
*De las 34 mil 94 casillas que debían instalarse en los estados, todas funcionaron.
*La participación no fue mala, pues en el Edo. Mex pasó de un 46.15% en 2011 al 52.5% (PREP).
*En el Edo. Mex. todas las encuestas previo a las elecciones indican que la mayoría de los ciudadanos deseaban un cambio, sin embargo, la fragmentación de las oposiciones ayudó al PRI.
*En Nayarit su hubo coaliciones. Por un lado PAN- PRD- PT y un partido regional, por el otro el PRI- PVEM- Nueva Alianza. El margen fue tan amplio que el perdedor aceptó su derrota.
Con lo anterior, se afirma que el mecanismo electoral está funcionando, aunque se reconoce que existen ciertos malestares
Llama mucho la atención que nuestra democracia actual está convulsionando demasiado en comparación con el viejo régimen heredero de la Revolución Mexicana.
Resulta muy llamativa la estabilidad con la que se fue desarrollando el régimen post revolucionario, al ponerlo en comparación con el contexto que se vivió durante décadas en A.L, donde los golpes de Estado y revueltas provocaban inestabilida
los nutrientes del consenso con los gobiernos que se decían herederos de la lucha armada
*Una asentada legitimidad de la llamada ideología de la Revolución Mexicana.
*La construcción de un sistema de mediaciones de masas que permitieron una negociación permanente de los intereses de los grupos representados.
*La construcción de instituciones públicas destinadas a atender algunas de las necesidades más sentidas de los trabajadores
*Crecimiento económico sostenido y alto
*El contexto latinoamericano
Actualmente
*Hoy en día, nuestra democracia ha cambiado, ha modificado la fuente de legitimidad que caracterizaba al régimen post revolucionario, además esta legitimidad post revolucionaria no significa nada para la inmensa mayoría de los ciudadanos.
*Muchas instituciones siguen funcionando, atienden políticas sociales de diversas índoles, sin embargo se encuentran muy gastadas, y se han convertido en sectoriales, dejando sin ayuda a millones de excluidos.
*La nueva legitimidad se ve erosionada por la corrupción, el estremecimiento que produce la violencia expansiva y la falta de crecimiento.
*Crecimiento económico insuficiente
que la fortalece
Actualmente se han adherido elementos que pueden resultar positivos y beneficiosos para hacer más civilizada la vida política del país:
*No existe fuerza política, corriente académica, grupo de poder o medio de difusión significativos que no acepte que la única forma legítima para obtener cargos de gobierno y legislativos es por medio de la vía electoral.
*Nadie ganará todo ni perderá todo. Tendremos congresos plurales, un senado multicolor, etc. (diversidad y pluralismo político).
*La diversidad y pluralismo político genera contrapesos institucionales y incluso puede que sirvan como amortiguador de la contienda presidencial.
*Alternancia del poder entre partidos.
*Las condiciones de competencia se han equilibrado.
Sin embargo
las condiciones de equidad se pueden erosionar cor conductas ilícitas, tales como
Desvío de recursos.
Compra y coacción
Los contendientes no pueden gastar más allá de una cantidad establecida
que la debilita
CORRUPCIÓN.
Quizás el disolvente mas poderoso de la confianza de las instituciones, pues además de cometerse delitos tipificados, se inyecta una dosis importante de incredulidad en los organismos públicos
El proceso democratizador que vivió el país hace más visible las inconsistencias derivadas de la corrupción. Los partidos se denuncian unos a otros; el acceso a la información pública permite la detección de anomalías de diverso tipo y magnitud; los medios antes atados a la dinámica oficial ejercen su facultad de indagar y denunciar raterías sin fin.
Demagogia e identidades
cada vez más débiles
*El primer y quizá el más importante recurso de la política es la palabra, pues es el instrumento por el cual entra en contacto y se relaciona con su auditorio, por el que genera empatía y en los mejores casos, para develar los problemas, analizarlos y proponer soluciones.
*El poder de la palabra y del discurso es un elemento que todo político debe manejar sin problemas, pues es un dispositivo que ayuda y hace más eficiente la búsqueda del apoyo de la ciudadanía.
*Dado que los representantes requieren ganar el aprecio de los representados, “tienen que adivinar los gustos y los deseos de las masas”. No conviene contradecirlas *Las grandes construcciones ideológicas están en desuso.
*Los programas también brillan por su ausencia. A lo más se anuncian buenas intenciones que suelen ser compartidas por todos, sin embargo o son suficientes para diferenciar a los adversarios porque repiten metas y no rutas para llegar a ellas.
*El recurso para lograr crecer en las preferencias del público es la descalificación del adversario : “sacarle los trapitos al sol al enemigo” ( en el nuevo tipo de política lo fundamental se volvió en destruir la legitimidad de los contrincantes)
*El escándalo (sexual, de corrupción, etc) es el mecanismo más eficaz porque permite arruinar la reputación del individuo de golpe.
Desigualdad, carencia de crecimiento económico
Lo que se encuentra a flor de piel es la corrupción sin sanción y la espiral de violencia que ha trastocado y trastoca la vida de millones
Nada lastima más la convivencia social que la espiral de violencia que va dejando una cauda de muertos, desaparecidos, torturados, etc.
Para frenar la violencia se requiere combatir a las bandas criminales sin que las instituciones del Estado vulneren y violen los derechos humanos.
En una capa más profunda, el “caldo de cultivo” que alimenta las patologías sociales y que no es otro que el de una sociedad escindida.
El centro de la política debería ser un horizonte que paulatinamente fuera diluyendo las abismales desigualdades que cruzan a l país, para ello se requiere de una política económica que ponga en centro lo que tensa al país: la oceánica desigualdad, de no ser así, la legitimidad que que la democracia le confiere al Estado tendrá que ser corroída por demandas sociales.
Tal vez la salida de este laberinto requiera generar un horizonte, y ese debe ser el crecimiento económico con redistribución equitativa junto con el combate a la corrupción y la búsqueda de seguridad para todos en un marco de respeto a los derechos humanos.