Origen e historia en la constitución de Ecuador y Bolivia.

Loa países andinos se ha dado un paso importante, es la búsqueda de sectores tradicionalmente sub alternizados que vienen haciendo rupturas para descentralizar y descolonizar el pensamiento

Suma Qamaña de los pueblos andinos de Bolivia o el Sumak Kawsay de los kichwas que habitan el Ecuador, implica una estrecha relación con la tierra, con las chacras donde florece la vida y el alimento, con el cuidado y la crianza de los animales, con la fiesta en el trabajo colectivo, en la minga

Las nuevas constituciones de Bolivia (2007) y Ecuador (2008) incorporaron el concepto del vivir bien o sumak kawsay como un eje articulador de sus magnas cartas.

Sumak kawsay representa una alternativa mediante relaciones entre los seres humanos y la naturaleza

Propone un nuevo horizonte de vida y una alternativa frente a la noción mono cultural de la actual civilización occidental.

En diciembre de 2007, Bolivia acuerda una nueva constitución.

Mediante la carta boliviana destaca y define en su base el carácter plurinacional de la nación

Reconoce derechos a los pueblos originarios.

Dos terceras partes de su población se reconocen como parte de una nación originaria,

El Estado boliviano se asume como una sociedad plural promoviendo principios éticos,morales y valores.

Ama qhilla,

No seas flojo

Ama llulla

No seas mentiroso

Ama suwa

Ni seas ladrón

Suma qamaña

vivir bien

Ñandereko

Vida armoniosa

teko kavi

Vida buena

Sumak kawsay nos reta a entablar otras relaciones con la naturaleza y entre los seres humanos, a recuperar el diálogo que los pueblos tradicionales han tenido con la tierra, pero también no desafía a entender las identidades culturales de los diversos sujetos sociales que integran estos países.

El buen vivir o vivir bonito podría contribuir a la articulación de las alternativas que se construyen desde las experiencias de mujeres, indígenas, negros, campesinos y campesinas y, ambientalistas

La tradición occidental de la Buena Vida bebe de dos fuentes: una, el mito bíblico del Jardín del Edén y, la otra, la visión aristotélica que liga la Buena Vida o la vida en la ciudad.

A partir de mediados del siglo pasado, los gobiernos latinoamericanos con el apoyo de instituciones y programas internacionales impulsaron políticas desarrollistas que promovieron en el continente la industrialización y la modernización.

La sociedad moderna propicia un conjunto de cambios: urbanización, industrialización, migración, mecanización y modernización, conflictos ambientales, emergencia de nuevos actores sociales, incorporación de la mujer al mercado laboral, formación de un mercado interno, homogenización.

El 25 de julio del 2008 la Asamblea Nacional Constituyente del Ecuador, aprobó el proyecto de la nueva Constitución de Ecuador.

Respalda este proyecto a través de un referendo; refundando a Ecuador como un Estado de plurinacional y soberano

Reconociendo la herencia histórica de los pueblos andinos y asumiendo el concepto kichwa del vivir bien (sumak kawsay) como uno de sus ejes articuladores.

La incorporación del sumak kawsay

Reconocimiento de las propuestas de actores sociales

Tradicionalmente invisibilizados

Deslegitimados por las élites del poder,

Participación por el respeto a la diferencia del pensamiento no-occidental

La primera y central de ellas es la separación que occidente establece respecto a la naturaleza

La buena vida de Aristóteles se concibe como desligada del mundo natural, es asumida como la vida en la ciudad, en las polis, por fuera de ella esta lo incivilizado, la vida del campo, de la agricultura, la vida en la selva.

Es esta concepción la que ha profundizado la crisis ambiental actual.

El sumak kawsay entraña rupturas importantes, de una parte porque nos propone la necesidad de provocar profundas transformaciones en las relaciones sociales, pero también en las relaciones con la naturaleza

En el caso ecuatoriano, la incorporación del buen vivir en la constitución conllevó a una suerte de trasculturación5 de un concepto que si bien proviene de las cosmovisiones de los pueblos amerindios andinos, se introduce en la Magna Carta como: derechos del Buen Vivir y Régimen del Buen Vivir